Carrito

Como seguramente ya sepas, la calabaza es una hortaliza tremendamente versátil para preparar decenas de recetas. Desde cremas hasta sopas, la calabaza también sirve, como os vamos a mostrar a continuación, para elaborar postres deliciosos y nutritivos elaborados a base de productos no procesados y, por tanto, ideales para nuestra dieta. Y es que además de estar trabajando con esta hortaliza como ingrediente principal, vamos a sustituir las harinas tradicionales, más refinadas, por una harina de garbanzo rica en fibra y fuente de proteínas de origen vegetal. ¿Preparados para probar nuestro pudín de calabaza con harina de garbanzo?

Esta receta es perfecta para una ocasión especial o simplemente para endulzar cualquiera de nuestras comidas. Nuestro pudín de calabaza será el empujón de vitaminas que necesitas para verte más guapa que nunca gracias a la mezcla Beauty Boost que incluimos en nuestra receta. Y es que nada como combinar buenos alimentos con los mejores suplementos para alcanzar la mejor versión de nosotros mismos. 

Pudín de calabaza con harina de garbanzo – El capricho saludable que no te puedes perder

  • Dificultad: fácil
  • Raciones: 2 – 4
  • Tiempo de preparación: 15 minutos
  • Tiempo de horneado: 35 minutos

Ingredientes

  • 3 huevos grandes o sustituto vegano de huevo (en nuestros descargables)
  • 1 cucharada de mezcla Olettie Beauty Boost
  • 2 rodajas grandes de calabaza cocida o asada sin piel
  • Monk Fruit, Stevia u otro edulcorante natural al gusto
  • Esencia de vainilla
  • 2 cucharaditas levadura de hornear
  • 1/2 taza de coco rallado
  • 1/2 taza de harina de garbanzo
  • Opcional: pasas, virutas de chocolate, frutos secos, al gusto.

Preparación

  1. Mezclamos los ingredientes húmedos en una batidora. 
  2. Vamos incorporando los ingredientes secos y seguimos batiendo hasta lograr una mezcla homogénea.
  3. Colocamos la mitad de la masa en un molde, añadimos los ingredientes opcionales que queramos y cubrimos con el resto de la masa. Horneamos durante unos 35 minutos a 200°C.

Una vez listo, el pudín debería quedar húmedo y jugoso. Si te ha gustado, ¡no dudes en compartir!